El cerebro puede hacerle una mala jugada a su propio sistema inmune, y eso conducir al Parkinson.





No es la primera vez que tratamos el tema de la enfermedad de Parkinson y su razón de ser.

Recordemos que es una de las afecciones degenerativas que más lenta y dolorosamente va deteriorando la vida de la persona y de su entorno, que la sufre por igual.


Hoy en día, afecta a millones de personas en el mundo entero y junto con las enfermedades cerebrovasculares es la tercera causa de muerte en adultos y el 50% de las hospitalizaciones en el área de neurología.


La enfermedad de Parkinson se origina en la sustancia negra, donde están las neuronas dopaminérgicas, que disminuyen la producción de la dopamina, (el neurotransmisor que permite la comunicación nerviosa cerebral con la zona llamada el cuerpo estriado).


Esta carencia de dopamina forma un caos en el comportamiento de las neuronas. La persona comienza a desarrollar temblor corporal, rigidez e inestabilidad y acinesia, que es la dificultad para iniciar los movimientos, como caminar y mover las extremidades.

Emocionalmente también hay un deterioro, porque la persona pierde la capacidad de expresar sus emociones, camina con pasos muy cortos, y una vez que ha logrado iniciar el movimiento, también tiene dificultad para detenerlo.

Emocionalmente también hay un deterioro, porque la persona pierde la capacidad de expresar sus emociones, camina con pasos muy cortos, y una vez que ha logrado iniciar el movimiento, también tiene dificultad para detenerlo.


Todo este desorden físico y de movimiento hace que la persona dependa de otros y eso hace triplemente costoso el proceso de la enfermedad. No solo costoso económicamente, sino emocional y socialmente, tanto para la persona que padece la enfermedad, como para sus seres cercanos.


Mucho se ha investigado sobre la enfermedad, y se han determinado varias causas posibles como:


Posibles causas de la enfermedad:


1. Anomalías en el factor de crecimiento nervioso en el cerebro, la falta de citocinas, (protectoras del daño neuronal). Durante muchos años se han realizado estudios en los llamados NGF (del inglés, nerve growth factor), el factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF, del inglés brain-derived neurotrophic factor), que son los llamados factores de crecimiento porque pueden enviar señales a las células para que estas sobrevivan o crezcan e inmunomodula la interacción de la microglia local con las células inmunes infiltradas, evitan el proceso inflamatorio, la migración de monotitos a través de la barrera hematoencefálica y regulan la liberación de citocinas proinflamatorias. (Wikipedia.org) y esas anomalías conforman un factor determinante para que las neuronas pierdan la protección natural.


2. Malfuncionamiento del sistema ubiquitina– proteasoma, que puede ser causante de la producción de toxinas que se liberan en el curso de la enfermedad, como por ejemplo la acumulación de la proteína alfa–sinucleína, una proteína que se acumula en las células cerebrales de las personas con Parkinson, pueden activar las células T, que son las que apoyan al sistema inmune en la destrucción de agentes extraños, pero a veces se equivocan y atacan a sus propias células, y esa es la llamada patología autoinmune.


3. Proliferación de excitotóxicos que fomentan la aparición y formación de radicales libres y los procesos neuroinflamatorios que deterioran la capacidad de respuesta del sistema inmune y del cerebro.

Ya es de todos conocido el proceso de ataque de los radicales libres, que son capaces de destruir las neuronas y en este caso, de la enfermedad de Parkinson. Cuando ocurre este proceso de la proliferación de radicales libres, ocurre también el daño oxidativo en la dopamina.

Ya es de todos conocido el proceso de ataque de los radicales libres, que son capaces de destruir las neuronas y en este caso, de la enfermedad de Parkinson. Cuando ocurre este proceso de la proliferación de radicales libres, ocurre también el daño oxidativo en la dopamina.


En la sustancia negra, que es la zona donde ocurre la muerte neuronal de la producción de dopamina, se ha observado que los niveles de glutatión son escasos, perdiendo así la capacidad de defensa frente a los radicales libres que allí se forman.


Este hallazgo, en conjunto con la acumulación de glutamato, la formación de óxido nítrico y peróxido de hidrógeno, trae como consecuencia un elevado daño oxidativo y excitotoxicidad, que dan paso a la muerte de las neuronas.


Ellos también causan efectos secundarios graves, ya que sobreestimulan células nerviosas en otras partes del cuerpo y causan confusión, alucinaciones, náusea y las fluctuaciones en el movimiento de las extremidades.


Tratamiento tradicional de la enfermedad de Parkinson:


El tratamiento usual de la enfermedad de Parkinson incluye medicamentos que imitan o intentan reponer la dopamina, también con precursores de la dopamina, con inhibidores de una enzima, (la monoaminooxidasa), que puede generar un aumento de los niveles de dopamina...y otros. Todos estos métodos pueden producir efectos secundarios, entre los cuales están las cefaleas, vómitos, trastornos del control de los impulsos...etc. los cuales obligan a la supresión o interrupción del tratamiento de esos fármacos.


Cómo puede contribuir el glutatión a la mejora de los síntomas de la enfermedad de Parkinson.


El caso particular del glutatión y la disminución de sus niveles en el cerebro de las personas con la enfermedad de Parkinson, es que, al faltar el antioxidante más poderoso para combatir los radicales libres que se forman en la sustancia negra, están fallando también las oportunidades de la persona en defenderse del ataque, y posiblemente comenzar a disminuir el estrés oxidativo reinante en la enfermedad de Parkinson.


Adicionalmente, al ser el glutatión una molécula importante para mantener la desintoxicación celular, eso conduce a que el alcance de esa limpieza celular llegue a ser una herramienta favorable para que el cerebro de las personas con la enfermedad de Parkinson, pueda deshacerse de las sustancias tóxicas que han proliferado en la sustancia negra del cerebro.

Dicho en términos más conocidos por todos, la administración del glutatión, nuevamente, se presenta como una terapia natural, sin efectos adversos y recomendable para la limpieza y desintoxicación de las células de las personas que padecen la enfermedad de Parkinson.

Dicho en términos más conocidos por todos, la administración del glutatión, nuevamente, se presenta como una terapia natural, sin efectos adversos y altamente recomendable para la limpieza y desintoxicación de las células de las personas que padecen la enfermedad de Parkinson.




Referencias:


https://www.nih.gov/news-events/nih-research-matters/immune-response-linked-parkinsons-disease


https://es.wikipedia.org/wiki/Neurotrofina


http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0187-47052005000300009

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