"El hombre tiene una ciega obsesión de contar sus problemas, pero pocas veces cuenta sus alegrías"

Updated: Apr 29

"El hombre tiene una ciega obsesión de contar sus problemas, pero pocas veces cuenta sus alegrías"

Fyodor Dostoevsky



No esperes a que la depresión tome control sobre ti, ponle tú el freno.

Si buscas la definición de la depresión, encontrarás algo como esto:


"...es el diagnóstico psiquiátrico y psicológico que describe un trastorno del estado de ánimo, transitorio o permanente, caracterizado por sentimientos de abatimiento, infelicidad y culpabilidad, además de provocar una incapacidad total o parcial para disfrutar de las cosas y de los acontecimientos de la vida cotidiana. Los trastornos depresivos pueden estar, en mayor o menor grado, acompañados de ansiedad..."

Más allá de esa definición que está fuera de toda personalización, y que no tiene nada que ver ni conmigo ni contigo, ni con lo que siente o le pasa a la persona deprimida, las riendas de la salida están exclusivamente en quien la padece. Y aquí viene mi recomendación especial: cuando apenas sientas que está comenzando la depresión es cuando eres más capaz de enfrentarla y vencerla. Cuando ya te dejas hundir en ella, ves todo color negro y no hay salida posible que te resuene o entusiasme, ya pasa a ser una depresión fisiológica, es decir, de tu mente, pasó a tu cuerpo y ya tienes síntomas reales que le comprueban a cualquier médico que sí estás deprimido. Bien sea insomnio, falta de apetito, gastritis, sedentarismo, apatía... y le agrego más, de allí vas directamente a una enfermedad, sea cáncer, o fibromialgia, o reumatismo...no importa, lo que sí importa es que si no atacamos el comienzo del malestar, por las razones que sean, ya se convierte en un monstruo de dos cabezas, que sí es imposible ya de controlar.


Con todo lo anterior quiero decir, con la mayor de las estimas y de la responsabilidad, que cuando en tu vida te enfrentes a un acontecimiento triste, a un despido de trabajo, al fin de una relación amorosa, tienes 2 opciones: vivir el lógico pesar y duelo por unos días, o instalarte en la queja, la autocompasión y el dolor. Cuando llegas a ese estado, además, comienzan otras complicaciones, como el gasto de la terapia psiquiátrica, el mal sueño, la rabia que enferma, la distancia con los amigos, la falta de socialización, tu pérdida de salud...


.."bienvaventurados los que están en el fondo del pozo, porque de aquí en adelante, solo cabe ir mejorando..."

Para todos hay días que no son de fiesta nacional, pero es nuestra propia obligación, y no la de la pareja, o la del amigo o la del empleado del banco, sacar del fondo de nuestros bolsillos lo mejor del alma y retomar el impulso.

Hay una maravillosa frase de Joan Manuel Serrat que dice: ..."bienvaventurados los que están en el fondo del pozo, porque de aquí en adelante, solo cabe ir mejorando..." Más sabia imposible, ya caímos produndamente, ya sufrimos, ya se afectó nuestro sistema inmune y nos comenzó la gripe, ya pasamos tantos días amargados que la amargura se fue al estómago y tenemos gastritis...¿Qué más vamos a esperar que pase para sacarnos nosotros mismos del fondo del pozo?


Por algo la naturaleza nos da herramientas naturales, un ejemplo cualquiera son las endorfinas, que se segregan cuando hacemos ejercicio, tenemos sexo, reímos y enfrentamos la vida con realismo, pero con conciencia de salud, son hasta analgésicas y producen enorme bienestar.

Entonces todo ello significa que se nos van acabando las excusas para estar mal y no salir de la comodidad de la depresión.


Muchísimos estudios psiquiátricos, escritores, intelectuales que han sufrido dan estas recomendaciones, aunque con otras palabras y otras fórmulas, pero coinciden. Todos tenemos derecho a caer y a recaer, pero tenemos la obligación de levantarnos, y no con frases hechas de autoayuda, sino con la conciencia de que cada vez que nos dejamos conducir por el autosecuestro de bienestar, por el disfrute de contar nuestros pesares, estamos atrayendo a las enfermedades. ¿Y después nos quejamos de que no conseguimos la cura? Si la enfermedad la creamos nosotros con nuestra mente, es la mente la que tiene la cura.


«El hombre tiene una ciega obsesión a la hora contar sus problemas, pero pocas veces cuenta sus alegrías. Si los contara como debiera, nos proveeríamos de felicidad los unos a los otros» – Fyodor Dostoevsky-

Pienso que hay que estar alerta con los primeros signos de tristeza continuada y de autocompasión. No es deber de nadie estar alerta, solo de quien está a punto de comenzar a vivir una cadena de enfermedades.


Dicho todo esto, te invito a que lo pienses y reflexiones, mi recomendación de siempre de que tomes glutatión a diario, líquido y entre 400 y 500 mg., por supuesto que te protege y te ayuda, pero no hace milagros si tú no quieres sentirte bien.


Soy dura porque está hablando la voz de la experiencia, yo pasé por allí y mi intención es que nadie lo viva, sino que escoja, frente a todo lo que le sucede, la decisión de darle el poder que realmente tiene y no dejarse destruir.


Dale a tu corazón glutatión, pero también dale lo mejor de ti...una cosa sin la otra no funciona.



Recuerda tomar glutatión a diario, líquido y entre 400 y 500 mg. para una salud celular, para mantenerse alejado de las enfermedades y del estrés oxidativo.


Referencias:


https://es.wikipedia.org/wiki/Depresi%C3%B3n


https://www.vivesinansiedad.com


https://www.aboutespanol.com/endorfinas-cuales-son-sus-efectos-y-como-aumentarlas-2396090