En Japón duermen para seguir trabajando, y en este hemisferio lo hacemos para tener buena salud.


Imagen extraída de Japonismo.com

Hay mucho que admirarle a Japón, por algo es la potencia que es. Para ellos el trabajo es lo primero en la lista de prioridades, y si bien hay que respetar esa filosofía de vida, no todo lo que lleva al éxito es necesariamente algo saludable. Por ejemplo, para ellos, quedarse dormido en la oficina es señal ser buen trabajador. De hecho, el término 𝙞𝙣𝙚𝙢𝙪𝙧𝙞, significa ese estado de sueño alerta durante el trabajo, o en las estaciones de trenes cercanas a su ruta de trabajo.


Es un vocablo japonés compuesto de dos caracteres “i” (estar despierto) y “nemuri” (sueño), por eso es un estado de sueño, pero alerta. Es algo similar al sueño de los gatos, por más que parezcan ausentes en su sueño, están tan alertas, que deben ser capaces de volver a la realidad en el momento en que se les necesite. El término puede resumirse como "dormir en el trabajo, pero estando alerta y presente".


Si el jefe ve a un trabajador durmiendo durante horas de trabajo, no lo juzga como perezoso o improductivo, al contrario, lo valora, por verlo recargándose para continuar su jornada de trabajo. Porque la prioridad del japonés es el trabajo, trabajo, trabajo y más trabajo.


El inemure es un sueño que practica el trabajador cuando ya está exhausto, para luego seguir trabajando, sería algo como el equivalente a un "coffee break" en nuestras largas reuniones occidentales .


Yo llegué hace unos años a Tokio a las 3 de la mañana, y recuerdo que había mucho tránsito y a esa hora de la madrugada estaban todas las luces de los edificios de oficina encendidas, como algo usual, nada extraordinario. Incluso en esa ocasión me comentaron los mismos japoneses, que cuando había un tránsito tan congestionado, ellos decidían no irse a casa, sino quedarse a dormir en la oficina, para trabajar y asegurarse de no quedarse atascados en el tránsito y no poder llegar a la oficina al día siguiente.

También es muy común, que, después de una noche de excesos, de beber mucho alcohol (práctica usual en el japonés) se encuentren hombres tendidos en los escalones, en las estaciones de trenes, en lugares públicos y hasta en el piso. Lo más impresionante es que están durmiendo cerca de los lugares de transporte y esperando a que los trenes comiencen a funcionar nuevamente para ir de nuevo a trabajar.


Yo llegué hace unos años a Tokio a las 3 de la mañana, y recuerdo que había mucho tránsito y a esa hora de la madrugada estaban todas las luces de los edificios de oficina encendidas, como algo usual, nada extraordinario. Incluso en esa ocasión me comentaron los mismos japoneses, que cuando había un tránsito tan congestionado, ellos decidían no irse a casa, sino quedarse a dormir en la oficina, para trabajar y asegurarse de no quedarse atascados en el tránsito y no poder llegar a la oficina al día siguiente.


¿Qué dice la ciencia sobre esto?


Los investigadores de estos códigos de comportamiento, han comprobado que los trabajadores incansables de Japón sufren con frecuencia de hipertensión, diabetes, trastornos mentales, depresión, insomnio... y la tasa de suicidios, aunque ha sido menor los últimos años, sigue siendo alta.


Aunque vivimos en el mismo planeta, y ambas culturas deben aprender algo de cada una, es importante observar de allí que forzar al organismo a extralimitarse en sus labores, anulando por completo el cuidado personal, el sueño, la alimentación y el descanso, no siempre tiene un final feliz.

Al fin y al cabo, el éxito en el trabajo y en cualquier cosa que se emprenda, va estrechamente ligado a la satisfacción interna y al bienestar personal, una cosa no es independiente de la otra.


¿Cuál es la diferencia entre la forma de ver el sueño en el oriente y la nuestra?


Para los que estamos de este lado del mundo, las prioridades son otras, el sueño es nuestro alimento para el sistema nervioso, para el sistema inmune...es gracias al sueño que ocurren internamente nuestros procesos de renovación y restauración celulares. El sueño es el que nos permite responder en todo, en el trabajo, frente a las emociones, a la familia, a los compromisos, a las actividades diarias, el que nos mantiene a salvo de trastornos neurológicos y problemas de memoria y concentración.


Otro aspecto importante: el sueño funciona por ciclos, son fases que duran cierto tiempo y se repiten varias veces, hasta cuando ese ciclo ha sido cerrado por completo, y es en ese momento cuando, naturalmente, nos deberíamos despertar. Cuando se interrumpen esos ciclos es casi tan dañino como no dormir del todo.


Cada vez que atrasamos la alarma y volvemos a dormir, el cerebro arranca nuevamente un ciclo que debería completar, pero vuelve a sonar el despertador y lo vuelve a interrumpir, entonces se repite el proceso de interrupción del ciclo. ¿Resultado? despertamos tan o más cansados que si nos hubiéramos levantado la primera vez que sonó el despertador.

Por ejemplo, esa costumbre de atrasar la alarma del despertador para dormir 5 minutos más, y luego 5 más, y así sucesivamente, lo que está haciendo es eso, interrumpir los ciclos. Cada vez que atrasamos la alarma y volvemos a dormir, el cerebro arranca nuevamente un ciclo que debería completar, pero vuelve a sonar el despertador y lo vuelve a interrumpir, entonces se repite el proceso de interrupción del ciclo. ¿Resultado? despertamos tan o más cansados que si nos hubiéramos levantado la primera vez que sonó el despertador.


Por ello también, es que esa costumbre japonesa de dormir a ratos y en estado de alerta para reponerse, más bien perjudica la calidad del sueño de la persona, el descanso, la renovación y los procesos internos que ocurren durante el sueño de fases completas.

La ciencia y las propias experiencias personales de múltiples personas estudiadas en clínicas del sueño, ratifican que esas 8 horas de sueño de las que tanto se habla, son las que proporcionan el suficiente tiempo para que nuestro sueño atraviese varias veces por cada uno de sus ciclos y los complete. De esa manera sí se está aprovechando el sueño como una regarga saludable.


Cifras precisas acerca de esa cantidad de horas de sueño recomendada, lo da este gráfico publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS):



Horas de sueño recomendadas por la OMS (Organización Mundial de la Salud)

Yo sufrí por muchos años de insomnio, por la enfermedad de mi madre. Pasaba noches completas sin dormir, no comía, me sobrepasaba con el ejercicio...

Yo sufrí por muchos años de insomnio, por la enfermedad de mi madre. Pasaba noches completas sin dormir, no comía, me sobrepasaba con el ejercicio...era como una especie de escape a la situación de saber que mi mamá estaba muriendo y no podía hacer nada.

Y todo ese maltrato a mi cuerpo por esa falta de sueño, por el estrés de la enfermedad de ella, la falta de nutrientes en mi organismo, el exceso de ejercicio, sin dejar que ni los músculos ni el cerebro se recuperaran, mi organismo no pudo más y explotó a través de una irritación en la corteza cerebral en ambos lóbulos, un desequilibrio eléctrico, y convulsiones epilépticas.

La parte bonita de la historia, es lo mucho que aprendí del sueño, lo que aprendí a respetarlo y a obedecer la llamada "Higiene del Sueño", cuyos consejos comparto casi todos los domingos con ustedes.


Años más tarde llegó el glutatión a mi vida y a mi sistema nervioso...

Años más tarde llegó el glutatión a mi vida y a mi sistema nervioso. Yo había leído sus propiedades para ayudar a regular los patrones de sueño, y el porqué sí funciona. Había probado cien mil cosas y algunas funcionaban, otras a veces...hasta cuando decidí incorporarlo a mi disciplina diaria, en ayunas y en forma líquida. Puedo decir que ya a la semana comencé a notar que dormía más horas y despertaba más descansada.


Muchos meses después ya noté que, efectivamente, mis patrones de sueño mejoraron con la ayuda del glutatión a diario. Sin píldoras ni intoxicación alguna, comencé de nuevo a restaurar mi organismo desde el sueño y desde el cerebro, y gracias a eso, a mis hábitos saludables y a Dios, estoy completa y sana de nuevo.


Toda esta larga historia que comenzó con el Inemuri y la mala calidad de sueño que está afectando a la salud del Japón, es para decirles que si no dormimos bien, es como no comer, como no respirar, el sueño es uno de los tesoros más grandes que tenemos y nada debe interrumpir su ciclo.

Para que no vivas una situación similar a la mía, te recomiendo que le pongas atención a todos los consejos de la higiene del sueño que doy los domingos por nuestro Facebook y nuestro Instagram @glutathioneantioxidante y sobre todo, que incorpores a tu vida el suplemento de glutatión líquido en ayunas y a diario, me vas a dar la razón cuando sientas los efectos beneficiosos en ti, en tu salud integral y en tu sueño.





Referencias:


https://theculturetrip.com/asia/japan/articles/asleep-on-the-job-japans-inemuri-phenomenon/


https://www.japantimes.co.jp/life/2016/08/27/lifestyle/japan-get-enough-sleep/#.Xd0_ay3SFp8


https://www.sleepfoundation.org/articles/sleep-hygiene